Imagen de Francisco J. Calzado

Las joyas de la Castafiore: la aventura de no ir a ninguna parte

Artículo completo el 1 de noviembre de 2026

Pocos álbumes de Hergé supusieron una ruptura tan deliberada con sus propias reglas como Las joyas de la Castafiore. Creado tras la extenuante carga emocional de Tintín en el Tíbet, este álbum cambia la epopeya mundial por el vodevil doméstico. Hergé aparca conscientemente los grandes viajes, los villanos y el misterio trepidante para encerrar a sus personajes en Moulinsart, construyendo una comedia de enredos donde "no pasa nada". Es un brillante ejercicio de estilo, una sátira social afilada y la prueba definitiva de la madurez narrativa de la serie.